Sexo y Dinero

Sexo y Dinero: ¿A qué los asociamos?

Las palabras sexo y dinero pueden representar en tu vida lo que quieras. Para unos es poder, prostitución o corrupción; otros las ven como un placebo, y algunos, las ven como parte del ciclo natural de la vida.

Ahora, ¿a qué asociamos estos términos en el ámbito emocional? Miremos.

Si te pregunto si quieres ganar dinero, seguro me dices que sí. Ahora, ¿cuánto quieres ganar? Ahí está el dilema y la parte en la que la mayoría se queda pensando, pues aunque el dinero es una necesidad intrínseca del ser humano, no sabes realmente cuánto quieres ganar porque lo reduces a «saciar dicha necesidad» para subsistir.

La asociación que se tiene del dinero traspasa las barreras del bolsillo, pero si te tocan esa tecla lo que comúnmente salen son chistes y risas nerviosas para tapar con un dedo lo que tus creencias financieras revelan por sí solas.

Por eso, cuando le pregunto a alguien : ¿Por qué haces lo que haces para tener dinero? ¿Por qué harías algo más para obtenerlo? ¿Qué harías para obtener la cantidad de dinero que deseas?, se tardan en responder o bromean.

Y la verdad es que si te haces estas preguntas, podrás saber a qué lo asocias emocionalmente para usar esa Energía a tu favor. Dicen que toda persona tiene un precio y un valor, ¿cuál de los dos te colocarías tú?

El sexo, por su parte, hoy es visto como calentar agua, gracias a que «los tiempos cambiaron», (según). Pero todavía hay millones de mujeres dando sexo para ser tomadas en cuenta o vivir cómodas.

Ni hablar de la revolución generada por el reggaetón, el trap de Bad Bunny y la fusión de géneros musicales de mucha melodía y poca letra, que a punta del golpe del bajo, ponen tus genitales a vibrar sin prever las consecuencias.

¿Será que no somos conscientes de que asociamos el dinero y el sexo a creencias colectivas sin sentido, cuyas premisas no trascienden a lo que nos muestra el contexto mundial actual?

Sexo y Dinero
Sexo y Dinero suelen ser la perdición de un hombre joven, dicen.

Hay que jurungarnos la mente más seguido para que la definición sustentada en la banalidad no sea la que dirija estas poderosas Energías.

Así que toma nota: la asociación emocional que todos tenemos de Sexo y Dinero está atada a lo que vimos y aprendimos en casa. Ahí no hay tu tía, como dicen en mi tierra.

Sexo y Dinero: Comodines de la felicidad

Ya sé que el cerebro te explota como cotufa al tan solo pensar en la posibilidad de que el sexo y el dinero pueden generar felicidad, pero lamento decirte que sí, absolutamente sí.

Piénsalo en frío. ¿Cómo te sientes después de tener sexo con alguien que mueve hasta los tuétanos? ¿Qué sientes cuando al fin tienes para invertir en ese proyecto, cuando te pagan lo que vale tu trabajo, compras esa cartera de ensueño, o te vas hacer latonería y pintura… porque, pues, te lo mereces?

No me vengas con que te sientes bien, pero eso no quiere decir que estás feliz. Si es así, Revisate, mi amor, y vete a las bases.

¿Qué viste en tu casa? ¿Cómo se comportaban tus padres, tus abuelos o tíos cuando tenían unos churupos en el bolsillo?

Ahí verás que si tu asociación del Sexo y Dinero es «chapada a la antigua», o si por el contrario, es «poder, estabilidad y vida saludable», no es porque sea la verdad universal, sino porque eso fue lo que percibiste en tu seno familiar.

Mi abuela decía: «La gente con plata tiende a ser mezquina, no quiere a nadie. Son de sangre azul, mija,«. Ahora entiendo porque ella, siendo mujer de un hacendado español (mi abuelo), se conformó con una casita modesta y unas «buenas camas».

Y lo bueno para mí, es que al reconocer el origen de esta creencia, puedo modificar mi sistema y gestionar a mi modo mis finanzas.

Sexo y Dinero
El sexo y el dinero, sinónimos de corrupción.

Ni te digo del sexo, mi abuela pensaba que era parte de la reproducción y de «la obligación de una mujer con su hombre». ¡Imagínate lo que ha venido pasando en su generación!

Y tú dirás, «pero tal vez ella era feliz así». ¿En serio crees que era feliz? ¡Claro que Nooooo! Simplemente aprendió a vivir así, de acuerdo a una creencia creada desde la inseguridad y el Miedo, que vio en su casa.

Con esto no quiero decir que mi abuela era una mala mujer, al contrario era bastante sabia. El asunto es que, así como ella tenía su postura inducida respecto al sexo y el dinero, tu y yo tenemos una infundada por lo que nos dijeron otros aterrados, desconfiados y reprimidos.

¡Tranquila! Tu también puedes elegir si aprender a vivir con eso o cambiarlo para poner tu intención, respecto a generar dinero, a trabajar para tu beneficio.

Sexo y Dinero, los placeres que todos queremos disfrutar

Hace meses leí una reseña del Libro Sexo y Dinero, «Los Placeres que te dejan vacío y la Gracia que satisface», del pastor evangélico, Paul David Tripp. ⁣⠀

⁣Lo iba a descargar para leerlo completo, pero solo el argumento de la reseña, construido a partir de doctrinas religiosas que ni ellos mismos creen del todo, (sino agradecieran más y rogaran menos), me bastó para comprender que por cosas como estas, los términos: SEXO y DINERO hoy son vistos como vicios prohibidos. ⠀

El pastor, Paul David, asegura que las personas buscan en el sexo y el dinero aquella felicidad ficticia que nos ha vendido la globalización y «las costumbres mundanas». ¿Cierto o falso? depende de a qué asocias emocionalmente los dos términos.

Sexo y Dinero
El sexo y el dinero son placeres que tú eliges disfrutar.

Para mi, sexo y dinero son dos placeres de la vida que todos queremos disfrutar. Son dos Energías que construyen imperios desde la consciencia o destruyen vidas desde los vacíos existenciales.

Son energías de disfrute hasta para los pastores, pues sino dejarán de vestir trajes caros, se bajaran de sus ostentosas camionetas y el fraude del diezmo quedara sin efecto.

⁣Cuando leí la afirmación del pastor, no pude evitar compararla con la siguiente frase dicha por un experto financiero:

«El poder del sexo y el poder del dinero se pueden resumir como las dos llaves que abren un mundo». ⁣⠀

⁣⠀

Es que si vemos el fondo y no solo la forma, nos daremos cuenta de que la connotación que le hemos dado a las palabras: Sexo y Dinero ha sido interpretadas con la intención de dominarnos, pero no tenemos que estar de acuerdo con ello.

¡Analiza! ⁣El dinero no es más que un instrumento que nos ayuda a tener calidad de vida. Podemos diseñar cómo queremos vivirla si tenemos dinero y desarrollamos conciencia financiera. ⁣¿Cierto o falso? ⁣⠀

Y el Amor siempre está presente en la dinámica de estas dos Energías. ¿No? Pregúntate cuánto amas hacer lo que haces, y si solo tienes sexo con tu pareja para que no se extinga la especie.

En esa asociación emocional que tenemos de estos términos hay Amor, reprimido por el miedo que nos han metido en la cabeza. «El que se enamora, pierde». ¿Te suena?

Además, fuera de creencias y métodos religiosos, Sexo y Dinero son dos poderes variables en nuestra vida que hay que aprender a manejar. ⁣⠀

Recuerda que, una mujer sin dinero será siempre la última de la fila, y sin una sexualidad consciente pasa a ser una fabricante de mentes propagadoras de pobreza. ⁣

Si estás de acuerdo o no, dime… ¿Tú a qué emoción asocias el sexo y el dinero? Te leo en comentarios.

2 comentarios en “Sexo y Dinero: ¿A qué los asociamos?”

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